Un crucero sobre raíles

Si eres amante de los vinos, te gusta viajar en tren, te apetece ejercer tu francés, este plan es para ti. Desde Barcelona hasta Narbona, es un trayecto de 2h muy cómodo con Renfe-SNCF. Ir en tren son todas comodidades, se puede acceder al tren hasta 2 minutos antes de la salida, asientos cómodos, bellas vistas que te van a relajar durante el recorrido. Luego no has de preocuparte por las maletas, tienes incluso hasta 3 equipajes por persona incluidos. La estación de Narbona, se encuentra a 10 minutos a pie del centro de la ciudad.

​  Un lugar con mas de 2500 años de historia, invita a saborear su cocina local en sus terrazas junto al canal de La Robine, con su desbordamiento en Gaillousty, también merece una mención: es una pieza notable de la arquitectura del siglo XVIII. Un sitio que hace latir el corazón, patrimonio de la humanidad por UNESCO. Pequeña ciudad en el sur de Francia, que invita a pasear por sus calles, donde no te puedes perder los Antiguos Almacenes Romanos, el HORREUM. Si eres mas de museos recomiendo ir a visitar el Palacio Arzobispal y ver su amplia colección de pinturas orientalistas que guarda de los siglos XIX y XX. Pero antes de eso no puedes irte de esta bella ciudad sin entrar a ver a la figura de «Zapatero», expresidente de España que tiene su estatua dentro de la catedral de San Justo y San Pastor. Un proyecto de estilo gótico, obra de Jean Deschamps, autor también de las dos catedrales Clarmont-Ferand y Limoges. Lo que me impacto aquí fue ver el órgano del siglo XVIII allí en las alturas y ver lo bien que se conserva el edificio sin haberse nunca terminado la obra entera.

El enoturismo pasa por el ADN de esta gente. Narbona tiene viñedo desde la época de los romanos que han colonizado la region, que siempre ha sido un centro de comercio y vino. Aquí los vinos están hechos bajo IGP de sur de Francia, Vignoble du Languedoc– Rousillon. Estos dos viñedos constituyen una de las áreas vinícolas más antiguas, junto con la Provenza. Los vinos se elaboran principalmente de variedades de uva tradicionales (Garnacha/Cariñena/Syrah), pero también ofrecen una gama de nuevas mezclas para que los consumidores mas valientes descubran, una selección de Caladoc (un cruce entre Malbec y Garnacha), que le da a los vinos rosados ​​un atractivo color rosa pálido. La zona combina la autenticidad y la creatividad, solo están comenzando su viaje, antes eran conocidos por baja calidad y ahora hay muchas posibilidades de encontrar vinos emocionantes y lleno de acontecimientos. Los elaboradores van juntos de la mano y apuestan por la calidad antes de la cantidad.

Vivir intensamente esta ciudad por un día, has de pasear por el mercado Les Halles, y aquí tenéis que ir a desayunar a la parada del ex-jugador de rugby Gillez Belsons. Su manera de pedir y servir la comida, es única. Yo nunca he visto algo parecido. Solamente disfrutar de estos pequeños detalles, seguro que os encantara y valdrá la pena ir hasta allí.

Después de todo esto seguro que nos entran las ganas ya de beber un vino y sentarnos a la mesa y disfrutar de la gastronomía francesa. ¿Qué mejor manera para descubrir un buen vino que con una buena comida? Pues dicho y hecho, con el grupo de amigos que fui a visitar, paramos en Les Grands Buffets. Un sitio único en el mundo que ofrece más de 115 tipos de quesos de toda Francia, el día que fui yo tenían en la lista 117. Para mí, como experiencia me pareció único, nunca vi una cosa así. He probado 8 tipos de foie, cosa que cuando estas en el país vecino, sí o sí haz de probar. Las ostras de aperitivo, eran una delicia y de segundo me he pedido un «cheval tartar» picante, que el mismo dueño me preparo. Un plato sorprendente, pero exquisito y hecho con mucho amor. Pudimos compartir un tiempo con el señor Louis Privat, muy amable, elegante y sabio. Su manera de enseñar a sus clientes los vinos de la zona, es tener todo a poder degustar a copas. :La carta de vinos solamente tiene vinos de la zona y abarca más de 70 vinos de la region, se pueden beber y no de cualquier manera, a precio de productor. Y luego si al salir compras una caja de 6 botellas, todo el vino durante la comida no lo pagas. Os aseguro que me he bebido joyas, que nunca mas podré volver a encontrar, pero las guardo en la memoria.